Londres es una ciudad a la que se puede ir cien veces y no repetir nunca experiencia. Todo depende del prisma con que se mire. Hay rutas históricas, rutas de pubs, rutas inspiradas en la literatura… y por supuesto en el cine.Hay tantos Londres como quieras. El de Shakesperare, el de Jack el Destripador, el de Harry Potter…. La capital inglesa es un estudio de cine en sí misma, ya que en sus calles, edificios y recovecos se han rodado infinidad de películas de éxito.
El 11 de junio se estrena en españa El Retrato de Dorian Gray, adaptación cinematográfica de la novela de Oscar Wilde, y que como no, se ha rodado principalmente en la capital inglesa. Otra excusa para perdernos por un Londres decadente, excéntrico y en ocasiones tenebroso, el de Oscar Wilde.
La película, protagonizada por Ben Barnes y Colin Firth, descubre la faceta más opulenta y oscura de la capital. Un recorrido que nos lleva por los recovecos del vicio victoriano; fumaderos de opio, ginebrerías y refinados salones.
Los lugares londinenses incluyen exteriores como el cementerio de Highgate y partes de Greenwich y Westmister. Entre los interiores están la mansión de Witanhurst en Highgate Hill, el mercado de Smithfield, el Café de Paris, el Royal Exchange y el pub encantado de Crocker’s Folly en St John’s Wood, actualmente cerrado.
El Hotel Cadogan, en el barrio de Knightsbridge, donde Wilde fue arrestado por mantener relaciones homosexuales, actualmente es un hotel, bar y restaurante asiático que conserva parte de la decoración original de la sala de juicios.
Kettners, el restaurante favorito de Wilde, ha sido recientemente remodelado. El lugar ideal para tomar una copa de champán y cenar después de una representación en el Teatro Haymarket.
Una de las citas de Wilde asegura que ‘la mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella’ y por ella una jornada hedonista por la ciudad puede empezar con una visita a la Pequeña Tienda de los Horrores, del dandi y organizador de fiestas Viktor Wynd.
Las compras pueden continuar en Coco de Mer exquisita boutique de lencería y objetos eróticos en Covent Garden. Para la cena, nos acercamos hasta Les trois Garçons, un pub victoriano que tres anticuarios han convertido en un excéntrico restaurante repleto de animales disecados y enjoyados.
De copas podemos acudir a Calígula, la versión londinense de Studio 54. Un club nocturno en unos antiguos baños turcos. Y para terminar bien la noche, el Portobello Hotel. Su habitación más solicitada cuenta con una sexy cama redonda.
En este video vemos una imágenes de la película, de las localizaciones, y ambientación.